El nombre maravilla

El nombre maravilla es un relato corto escrito en 2017. Fue publicado en el portal Digopalabra.txt al año siguiente.

Mientras ojeaba la revista, una de esas costosas que contienen textos nutridos como novelas cortas o cuentos largos, miré por encima una historia sobre espaldas mojadas en México y también otra sobre alguien célebre por haberse extraviado en el desierto de Atacama. Contemplé unos instantes las fotos del sobrecogedor y colorido Valle de la Luna y luego volteé la página. Fue un impacto. Sentí el desafío impostergable del rostro, de los ojos cargados de maquillaje y pestañas postizas de un hombre.

Levanté la vista para constatar si alguien notaba el rubor que la imagen retadora me había causado. Era una cara áspera, con líneas de expresión alrededor de la boca que sostenía desdeñosa un cigarrillo humeante. Ocupaba casi toda la hoja, parecía de tamaño natural. Estaba retocada para resaltar los contrastes y solo dejar en color el rojo de los labios. Era una foto tan vívida que estuve así de cerca de agitar la mano para dispersar el humo.

Mi impresión inmediata: la persona allí retratada era todo un personaje. Me agradó, me gustó la incitación a seguir leyendo. El primer párrafo era una confesión: «Soy una mujer que es padre de dos hijos», y por ahí se decantaba en un discurso redactado para sustentar la literalidad de la frase. Había una cierta elegancia en el relato, emanada de la humildad explícita del reportero, un tal R. D. Triana, quien iba cosiendo sus inquietudes con las respuestas del hombre transformado en mujer.